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Mostrando entradas de junio, 2018

EL RELOJ DE ORO, Joaquim Machado

El reloj de oro Ahora contaré la historia del reloj de oro. Era un gran cronómetro, perfectamente nuevo, que pendía de una elegante cadena. Luis Negreiros tenía toda la razón para quedarse boquiabierto cuando vio el reloj en casa, un reloj que no era suyo, ni podía ser de su mujer. ¿Sería ilusión de sus ojos? No lo era; allí estaba el reloj sobre la mesa de la alcoba, mirándolo, tal vez tan espantado como él del lugar y la situación. Clarinha no estaba en la alcoba cuando Luis Negreiros entró en ella. Se había quedado en la sala, hojeando una novela, sin corresponder mucho ni poco al beso con que el marido la saludó en el momento de su entrada. Era una linda muchacha esta Clarinha, si bien un tanto pálida, o quizás por ello mismo. Era pequeña y delgada; de lejos, parecía una niña; de cerca, quien le mirase los ojos vería bien que era una mujer como pocas. Estaba blandamente reclinada en el sofá, con el libro abierto y los ojos en el libro, los ojos apenas, porque su pensamie...

EL COSTURERO

El costurero Erase una vez una aguja que le dijo a un ovillo de hilo: - ¿Por qué esta usted con ese aire, todo lleno de sí mismo, todo enrollado? ¿Acaso es para fingir que vale alguna cosa en este mundo? - Déjeme, señora. - ¿Que lo deje? ¿ Que lo deje, por qué? ¿Porque le digo que está con una actitud insoportable? Le repito que sí y hablaré siempre que me dé en la cabeza. - ¿Qué cabeza, señora? Usted no es alfiler, es aguja. Las agujas no tienen cabeza. ¿Qué le importa mí actitud? Cada cual tiene el aire que Dios le dio. Ocúpese con su vida y deje en paz a los demás. - Pero, usted es muy orgulloso. - Es cierto, lo soy. - ¿Por qué? - ¡Buena pregunta! Porque coso. Acaso los vestidos y adornos de nuestra ama, ¿quién los cose, sino yo? - ¿Usted? Ésta sí que está mejor. ¿Usted es el que los cose? ¿Acaso ignora que quien los cose soy yo, justamente yo? - Usted perfora el paño, nada más; yo soy el que coso, uno uno pedazo al otro, doy realce a los volados... ...